Una declaración terrorista

07/Ago/2014

Dr. Jorge Batlle (en Facebook)

Una declaración terrorista

Hamas es el grupo
político Palestino que controla y maneja las cosas políticas en la franja de
Gaza donde viven más de un millón de personas. Hamas tiene como objetivo, lo
dice su estatuto central, la destrucción del Estado de Israel y la
exterminación de toda persona de origen judío. Para cumplir con ese objetivo
Hamas ha recibido ayuda de distintos lugares del mundo árabe, llámese Irán,
llámese otros canales ó procedimientos que naturalmente no conozco, y con esas
armas y con esos recursos se dedica a lanzar misiles sobre Israel y al mismo
tiempo ha construido un numeroso y secreto conjunto de túneles, algunos de los
cuales atraviesan las fronteras con Israel y hasta le permiten aparecer de
pronto dentro del Estado de Israel para realizar acciones, como por ejemplo la
del secuestro y asesinato de 3 jóvenes israelíes. Estos hechos fueron los
determinantes del conflicto armado que por suerte hoy está en un momento de
tregua.

Ni Jordania, ni el estado
Palestino, ni Egipto, ni tampoco el gobierno de Irak han expresado en los
distintos ámbitos en los que actúan internacionalmente, un apoyo a la conducta
de Hamas. Todos saben y sienten que con movimientos terroristas no hay paz
posible. Esa es la historia reciente del Egipto, en donde el ejército tuvo que
intervenir para sacar del gobierno a un Presidente, que transformaba Egipto en
un movimiento radical musulmán que se expresa y procede políticamente por un
sistema de violencia sin límites. El reciente anuncio de la creación de un califato
siraní-iraki conducido por un grupo de hombres que practican la misma acción
violenta, hace poco uno de ellos se fotografío teniendo en ambos brazos la
cabeza, no de un americano, la cabeza de un árabe que naturalmente tenía el
delito de no formar parte de su religión, señala de que siendo uno sunitas y
otro chiitas, pero todos musulmanes, no alcanzan ni siquiera a encontrar un
mundo de paz entre ellos.

Ese escenario de resolver
los problemas a través de una violencia extrema es el que entusiastamente apoya
el Presidente de la República Oriental del Uruguay, antiguo terrorista José
Mujica. Es lógico que lo apoye, son del mismo pelo. Él también pensó que con
las armas hacía adelantar la historia y participó de un movimiento que destruyó
las instituciones como propósito y que fue el culpable de que tuviéramos una
dictadura militar, al punto que él y todos los demás, Sendic inclusive, se
pusieron de acuerdo en el Batallón Florida para hacer una revolución cívico
militar a imagen y semejanza de lo que pasaba en Perú y otros lugares de
América. El lógico que Mujica haya dicho que es un genocidio lo de Israel y que
esté de acuerdo con estos procedimientos.

El Dr. Tabaré Vázquez, en
tiempos de la dictadura militar recibió una beca para ir a estudiar a Israel a
la Universidad de Haifa, desde donde le envió un telegrama de felicitación al
Gral. Gregorio Álvarez, él sin saber que es lo que tiene que hacer. como hace
tiempo le sucede, manifestó que estaba de acuerdo con el Presidente Mujica.
Dijo: “lo dicho por el Presidente es mi posición”. Él también cree que Israel
es genocida. Se ve que no conoce ni el idioma español.

Sendic dijo lo mismo y
Almagro, también dijo lo mismo. Hace tiempo que el gobierno uruguayo en
distintas oportunidades se ha mostrado a favor del movimiento terrorista del
mundo árabe. Ese es el Frente Amplio.

No se que dirán Olesker,
Kreimermann y Erlich, si también declaran que esa es su posición.

Todos los que creemos en
la paz estamos dispuestos a ayudar a que se reconozca el derecho de los
palestinos a tener un Estado. Todos estamos dispuestos a ayudar a que 1.800.000
habitantes que viven en Gaza, que desde hace muchos años reciben la
colaboración internacional, no solamente financiera, sino de muchos y
diferentes medios, puedan viviendo en paz e integrándose a una economía
liderada por el desarrollo de Israel crecer y mejorar y no tengan como único
objetivo de la vida, manejada por una minoría de ellos, la violencia extrema
como solución.

Hace muchos años, el
anterior Rey de Jordania, tuvo que enfrentar al mismo grupo, y no menos de 5000
de ellos fueron reducidos por el ejército jordano, porque de lo contrario
destruían Jordania. Hoy Jordania es un estado pacífico que tiene buenas
relaciones con sus vecinos y lo mismo puede decirse de Mahmoud Abbas,
Presidente de la autoridad palestina. El fantástico político egipcio El Sadat,
que en su juventud había formado parte de grupos violentos, hizo la paz con
Israel, paz que se ha mantenido hasta el día de hoy.

Pero si la paz se
implanta en esa área, y en la paz todos mejoran, quedan sin razones suficientes
los violentos, y su existencia de poder en las áreas en las que se instalan,
ayer Líbano, hoy Gaza, en éste momento también en áreas sirias e iraquíes, al
desaparecer, pierden autoridad todo lo que han dicho y sostenido en los últimos
30 años. Por eso no quieren la paz.

Durante la guerra de 1914
al 18 de la que se celebran 100 años el Sr. Balfour, Ministro inglés, le
ofreció a Israel distintos lugares en el mundo para que los judíos pudieran trasladarse
a vivir, en África y en otros lugares, lugares que el mundo judío rechazó, como
era lógico, pero quedó pendiente a través del tiempo la obligación de cumplir
con esa declaración de Inglaterra. Ello sucedió en la segunda guerra mundial.
La instalación del mundo judío en Israel, que ya venía desde hace mucho tiempo,
fundamentalmente desde la inmigración de Rusia a esas zonas causó, sin ninguna
duda, daños y duros problemas a la población palestina que vivía allí desde
siempre. Nadie puede negar eso. Y esa es una obligación que tiene Israel de
reconocer los derechos de esas personas, y ese es el fundamento de la acción de
violencia de Hamas. Por lo tanto, todos los que hemos apoyado el nacimiento de
Israel en el que el Uruguay, el Partido Colorado y el Presidente Sr. Luis
Batlle Berres tuvieron marcada participación, nos obliga también a reconocer,
como lo hemos hecho, el derecho de constituir un Estado Palestino, libre,
independiente, pacífico y como consecuencia próspero. No admitimos una solución
violenta y rechazamos la tesis de que esa solución violenta tenga como objetivo
final la desaparición del Estado de Israel y un segundo holocausto judío.

Se equivocó el Presidente
Mujica, al que hay que acusar de genocida es precisamente a Hamas, que tiene
ese objetivo en su texto constitutivo.